Ciudad de México.– En una sesión que se prolongó por más de 16 horas y derivó en un ambiente de confrontación, descalificaciones y gritos entre bancadas, la Cámara de Diputados aprobó en lo particular el llamado “Plan B” de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La reforma, que modifica los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución, fue avalada con 343 votos a favor de Morena, PT y PVEM; 124 en contra de PAN, PRI y MC; y una abstención.
Entre los cambios, se contempla la reducción de presupuestos en congresos estatales, menos regidores en ayuntamientos y recortes en las remuneraciones de consejeros y magistrados electorales.
Lo que inició como un acuerdo para limitar la lista de oradores a 30 legisladores terminó desbordado. Una declaración del morenista Leonel Godoy, quien calificó a la oposición como “diputados del no”, detonó que las bancadas rompieran el pacto y llevaran a tribuna más de cien intervenciones.
En paralelo, también se aprobaron modificaciones a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, que otorgan nuevas facultades a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes para participar en obras públicas, incluidas las del sector salud.
El dictamen pasó con 423 votos a favor y 37 en contra.
El debate escaló rápidamente de lo político a lo personal. PAN y PRI arremetieron contra Movimiento Ciudadano por respaldar iniciativas del bloque mayoritario, mientras que desde tribuna se lanzaron acusaciones de complicidad y señalamientos de “hipocresía”.
Las respuestas no se hicieron esperar. Legisladores de Morena y aliados acusaron a la oposición de actuar con “posturas retrógradas”, mientras que el tono general derivó en un intercambio de insultos que incluso fue calificado como un “pleito de cantina”.
El punto más tenso se vivió cuando una diputada de Morena arrojó chapopote cerca de un legislador de MC, en medio del caos en tribuna.
A la par del enfrentamiento verbal, el debate transcurrió en un salón semivacío. Legisladores de oposición denunciaron la falta de quórum, aunque la Mesa Directiva validó la continuidad de la sesión sin recurrir al tablero electrónico.
Pese a los señalamientos, la presidencia de la Cámara mantuvo el curso de la discusión y citó a los legisladores para la próxima sesión el martes.
Con información de La Jornada
