Erfurt. Los delegados en la convención nacional del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) religieron abrumadoramente este sábado a sus dirigentes, incluida Alice Weidel, al tiempo que decenas de miles de manifestantes intentaban interrumpir la reunión y algunos se enfrentaron con la policía.
Alternativa para Alemania (AfD) buscó mostrar unidad al votar para ampliar los mandatos de Weidel y Tino Chrupalla, quienes han dirigido el partido juntos durante cuatro años como colíderes y se presentaron sin oposición el sábado. Weidel fue relegida con el 81 por ciento de los votos, y Chrupalla obtuvo el 70 por ciento. Los partidos alemanes eligen a sus dirigentes cada dos años.
Las protestas en el exterior del recinto donde se realizó la convención en la ciudad oriental de Erfurt reflejan cómo AfD ha dividido a Alemania, aun cuando es el mayor partido de oposición a nivel nacional y la fuerza política más fuerte en el este de Alemania, anteriormente comunista.
La asamblea del sábado pudo comenzar a tiempo a pesar de las protestas, que los funcionarios del partido elogiaron como su “derecho fundamental, garantizado legalmente, a realizar convenciones del partido”.
“No hay bloqueos sentados pacíficos. No hay bloqueos de carreteras democráticos. Tampoco hay bandas de matones que merezcan la etiqueta inofensiva de ‘sociedad civil’. Estos alborotadores son el último recurso de nuestros rivales políticos”, dijo Chrupalla.
El congreso del fin de semana ha generado una controversia adicional al coincidir con el centenario de una reunión del Partido Nazi celebrada cerca de allí que consolidó el poder de Adolf Hitler sobre el movimiento fascista. Historiadores y adversarios políticos señalan que la fecha tiene un fuerte simbolismo, una acusación que AfD rechaza.
