Frente a funcionarios electorales y la secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum, destacó que la responsabilidad democrática no corresponde solamente a las instituciones. Los partidos políticos y las candidaturas, señaló, tienen también un papel esencial.
“La competencia democrática exige respeto a las reglas, responsabilidad en el ejercicio de sus derechos y prerrogativas y disposición para encauzar las diferencias por las vías institucionales”, enfatizó.
En todo el país habrá comicios para definir 17 gubernaturas y 500 diputaciones federales; asimismo, serán renovados 31 congresos locales y mil 802 ayuntamientos y alcaldías del sistema de partidos, más las comunidades regidas por usos y costumbres.
En el patio de las oficinas centrales, en Tlalpan, acompañada por integrantes del Consejo General del INE, magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, representantes de partidos políticos, entre otros, Taddei reiteró que el instinto está listo para llevar a cabo este proceso electoral, al tiempo que mencionó que la competencia supone defender con firmeza las propias ideas, pero supone también reconocer algo igualmente importante: que será la ciudadanía la que decida entre ellas.
“Una elección no existe para confirmar expectativas ni para garantizar resultados a nadie. Existe precisamente porque el resultado pertenece a las y los electores. Por eso todas las fuerzas políticas deben poder competir, todas deben poder defender sus propuestas y todas deben saber, desde el inicio, que la decisión final se dará en las urnas”, dijo.
6 de junio de 2027
La consejera presidenta del INE expuso que el próximo 6 de junio de 2027, millones de mexicanos acudirán a las urnas y con su voto incidirán en las decisiones públicas de nuestro país.
Las elecciones, añadió, permiten algo que no debemos dar por sentado: que una sociedad plural pueda expresar en las urnas sus coincidencias y sus diferencias, respaldar distintas opciones y decidir entre ellas por una misma vía: el voto.
Indicó que frente a una boleta no existe cargo público, posición económica, notoriedad o situación especial, que haga que la voluntad de una persona valga más que la de otra. “Cada sufragio cuenta lo mismo. Y ese principio, que puede parecernos cotidiano, representa una de las expresiones más claras de igualdad política que reconoce nuestra democracia”.
Taddei resaltó que el INE no organiza elecciones para sí mismo, ni para los partidos, ni para los actores políticos. “Todo nuestro trabajo tiene un destinatario: la ciudadanía.
A escala federal, el padrón electoral está integrado actualmente con los datos de 103 millones de ciudadanos, y con esa perspectiva, está programada la instalación de 176 mil 741 casillas, 6 mil 738 más que en la contienda de 2024.
A la ceremonia en la que se rindió honores patrios no asistieron los presidentes del PAN ni de Somos.
Pide a consejeros no dejarse amedrentar ni extorsionar “con ningún tipo de amenazas, posicionamientos”
En el inicio del proceso electoral 2026-2027, la consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei, pidió a los integrantes de este órgano no dejarse amedrentar ni extorsionar “con ningún tipo de amenazas, posicionamientos”.
Luego de varias horas de una ronda de intervenciones tanto de sus colegas como representantes, que advierten merma a la autonómica y credibilidad del instituto, afirmó: “No haré caso de los malos augurios”, porque éstos “no son los que están moviendo el interés de este instituto en este momento”.
El clima de la sesión fue evidente desde el primer orador, el consejero Arturo Castillo, quien señaló que el contexto actual constituye “el escenario perfecto para una elección cuestionada”. Argumentó que ello se debe a diversos factores, “el más grave”, que el instituto “parece haber claudicado a su función de vigilar y arbitrar las elecciones”.
En los últimos meses, explicó, el árbitro ha renunciado a vigilar que los partidos políticos se sujeten a los tiempos electorales, a evitar que éstos y gobiernos se inmiscuyan en la organización y observación de las elecciones, “no porque desconozca la norma, sino porque renunció a vigilar eficazmente su cumplimiento”.
En este contexto, ahondó, el INE ha realizado cambios profundos en su estructura operativa y ha debilitado sus mecanismos internos de rendición de cuentas”. Refirió que en 2026 se han nombrado, “sin el consentimiento de este Consejo General, 12 nuevos titulares de direcciones ejecutivas y unidades técnicas, algunos sin cumplir siquiera con los requisitos legales para su nombramiento, y se han despedido al menos a 836 personas”.
Entre los otros factores que resaltó Castillo, está que la mayoría de los partidos políticos han mostrado que no están dispuestos a sujetarse a las leyes y han preferido transferir al árbitro la responsabilidad de su propio incumplimiento; así como “la creciente tendencia de otros poderes del Estado a transferir al INE cada vez más atribuciones, incluso aquellas que no le tocan, pero otorgarle cada vez menos presupuesto”.
En contraste, la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, destacó que durante años los partidos del viejo régimen convirtieron al árbitro electoral en parte de sus estrategias. “Sólo recordar que en el pasado se avalaron fraudes electorales y por eso no nos extraña que hoy un ex consejero electoral (Lorenzo Córdova) represente a un partido político”.
No obstante, expresó su confianza en que el actual Consejo General, “lleve con buen rumbo el proceso que hoy inicia, pero no hay que olvidar que la democracia la construye el pueblo. La transformación de la vida pública exige instituciones al servicio del Estado de derecho y del pueblo”.
Confiamos nuevamente, dijo, en este Instituto para hacer valer la legalidad y proteger la voluntad popular frente a cualquier intento de violentarla.
Por su parte, el representante del PAN, Víctor Hugo Sondón, mencionó la renuncia de Claudia Arlett Espino a la Secretaría Ejecutiva. Señaló que más allá de las razones personales y de salud que se han argumentado, “el momento en que ocurre genera preguntas sobre la estabilidad institucional del árbitro electoral”.
Dichas circunstancias, añadió, “se suman los claros riesgos que presenta este proceso electoral”, como la violencia y la intervención del crimen organizado.
El dirigente del PRI, Alejandro Moreno, resaltó que el tamaño de la elección es relevante, pero la verdadera importancia de este proceso radica en las condiciones políticas e institucionales en las que se va a enmarcar.
“No podemos dejar de hablar de las decisiones recientes de esta autoridad electoral. No se emitieron oportunamente los lineamientos para regular y controlar y fiscalizar los gastos asociados a los procesos políticos internos”, mencionó.
Igualmente, manifestó su preocupación sobre “la decisión de eliminar los mecanismos de compulsa que permitían detectar la posible participación de los llamados Servidores de la Nación como observadores electorales”.
