Desde el lanzamiento de su ópera prima, Amores Perros, Alejandro González Iñárritu se colocó en el mapa como uno de los directores más prolíficos del nuevo cine mexicano. Más de dos décadas después de aquel salto, el cineasta ha logrado romper una tradición de más de ochenta años: entró al Colegio Nacional de México.
Para entender la trascendencia de este hito, debemos considerar los orígenes del organismo. Fundado en 1943 por decreto del presidente Manuel Ávila Camacho, El Colegio Nacional busca agrupar a destacados científicos, artistas y literarios. Ahora, Iñárritu es el primer cineasta en ingresar a esta especie de Olimpo intelectual mexicano.
Si tomamos en cuenta que entre los miembros del Colegio Nacional se han encontrado el muralista Diego Rivera, el escritor Alfonso Reyes, así como el filósofo José Vasconcelos, es de reconocer el logro de Iñárritu. Durante la ceremonia, el periodista Juan Villoro reconoció la trayectoria del director al declarar: “no ingresa una persona, sino un oficio”.

Por su parte, al aceptar la condecoración Iñárritu reconoció a las decenas de realizadores que sembraron el camino para la realización del cine en el país. A su vez, indicó que México es una potencia visual dado que la imagen a través de la cámara es una forma de explicar al mundo la cultura nacional. Y claro, la necesidad de su exhibición.
“Quiero pensar que al elegirme más allá del reconocimiento a mi trabajo personal, ustedes han reconocido también a un oficio y a una tradición, en la que figuran hombres como Salvador Toscano, Rubén Gámez, Emilio Fernández, Luis Buñuel, Roberto Gavaldón, Julio Bracho, Arturo Ripstein, Felipe Cazals, Jorge Fons, entre muchos otros cuyas obras inspiraron, abrieron caminos y marcaron el rumbo de varios de nosotros”.
“Debemos continuar haciendo cine mexicano, necesitamos exhibirlo […]. Todos los mexicanos que trabajamos en las artes visuales somos privilegiados y herederos de una cultura milenaria que ha desarrollado un lenguaje visual único y profundamente simbólico”
Solo para recordar, González Iñarritu se volvió en una de las grandes figuras del cine al ganar cuatro veces el premio Oscar por sus películas Birdman y El Renacido. Además, como comentamos, su obraAmores Perros se ha consagrado como un ícono dentro del quehacer cinematográfico y la propia cultura popular mexicana.
