Las fuerzas de inmigración y aduanas (ICE) de Estados Unidos estarían enfocando sus esfuerzos de redadas en las denominadas “ciudades santuario”.
Según un reporte de la CNN, que cita a fuentes oficiales anónimas, la medida es una represalia contra esos lugares que han decidido no colaborar con el gobierno para reforzar el trabajo de detección, detención y expulsión de aquellos inmigrantes que están en territorio estadounidense sin documentos.
Según se explica, las reuniones de altos cargos de ICE centran sus esfuerzos en ampliar las redadas en las ciudades, condados y estados que se autodenominan “santuario”, como Nueva York, Chicago, Los Ángeles o Austin.
Sin embargo, contactada por EL UNIVERSAL, la agencia gubernamental detalló que el reporte “es inexacto”. Danielle Bennett, portavoz de ICE, explicó que los agentes de deportación realizan operaciones en todo el país como “parte de la misión de la agencia de proteger” a EU.
Agregó que en casos puntuales se realizan “acciones ampliadas”, cuando la “petición operativa lo requiere”.
Bennett argumentó que la “postura de no cooperación” de las denominadas ciudades “santuario” hacen que “un número significativo de criminales extranjeros” aprovechen para resguardarse en esas zonas, implicando que el número de redadas es mayor en dichos territorios.
Sin embargo, de acuerdo con CNN, esta semana un juez federal de Texas pareció confirmar el enfoque de ICE hacia territorio no colaborador en una audiencia judicial.
“[Dijeron que] habría una operación específica y que se relacionó como resultado de la nueva política del sheriff”, dijo el juez Andrew Austin, sobre una redada a mediados de febrero en el área metropolitana de Austin, Texas.
Sea como sea, el gobierno de Donald Trump empezó a cumplir su promesa de poner en el punto de mira a aquellos gobiernos locales que no colaboraran con los agentes de migración. Hace una semana el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), que está al mando del ICE, publicó su primer informe semanal para señalar los cuerpos policiales que no cumplen con el mandato de reforzar las tareas de persecución de los inmigrantes indocumentados.
En el primer registro se contabilizaron más de 115 jurisdicciones que se niegan a colaborar con la administración Trump, y que de seguir por ese camino podrían perder miles de millones de dólares de fondos federales como represalia.
