Temer más a los vivos que a los muertos suena bastante lógico; mientras los fantasmas continúan siendo un misterio para la humanidad, la maldad humana es innegable. La barbarie, la decadencia, los actos atroces e incluso el daño que nos hacemos como personas o como sociedad puede ser más espeluznante y preocupante que cualquier historia de una casa maldita. Una película de terror puede hacernos temer a la oscuridad, pero hay documentales cuya realidad es tan impactante que nos pueden hacer dudar de cualquiera a nuestro alrededor e incluso de nosotros mismos.
“Blackfish” es uno de los documentales que parece película de acción y te hace ver el maltrato animal con otros ojos.
No necesitamos de la ficción para alterarnos frente a una pantalla. Lo que más eriza nuestra piel es aquello que nos provoca consternación y miedo; lo que nos hace reflexionar acerca de nuestra propia naturaleza y descubrir que algunas veces podemos ser bestias que van más allá de lo que creíamos posible, pero también que muchas veces somos las criaturas más indefensas y manipulables. Te recomendamos los siguientes documentales, pero te advertimos que son algunos de los más impactantes y que realmente te pueden perturbar más que una película de terror.
“World’s Scariest Drug” (2012)
Vice es conocido por sumergirse en las historias más irreales y averiguar su autenticidad, por lo que cuando escucharon de una droga que dejaba consiente pero abierto a cualquier tipo de manipulación, no dudaron en ir a Colombia a averiguar si era cierto. En el documental se puede ver el “respiro del diablo” actuando. Un hombre dice que pueden lanzarte el químico en las calles y que eso ha dado lugar a violaciones e incluso a controlar a esa gente para que cometa asaltos.
“The Bridge” (2006), Eric Steel
Las películas de terror suelen poner una casa como lugar maldito, pero la realidad va más allá y nos pone en uno de los puentes más famosos del mundo. El Golden Gate de San Francisco es un lugar en el que muchas personas han perdido la vida. No por ser atropellados, sino porque es un lugar predilecto para los suicidas, quienes muchas veces burlan la seguridad y se lanzan a un punto de no retorno, exceptuando algunas personas, tal como lo constata Ken Baldwin: “Inmediatamente me di cuenta que todo en la vida que consideraba irreparable era totalmente reparable, excepto por acabar de saltar del puente”.
Issei Sagawa (2011)
Otro de Vice. En esta ocasión se trata de la entrevista con un hombre que asesinó a una estudiante holandesa llamada Renée Hartevelt y que después se dedicó a comer varias partes de su cuerpo. El hombre fue arrestado pero debido a que fue declarado mentalmente inestable, no tuvo un juicio formal y tras algunos años en una institución mental, salió libre. La entrevista muestra lo que pasaba por la mente del asesino y lo que ha hecho más de 30 años después del crimen.