El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, calificó como un “crimen de guerra” el ataque estadunidense de ayer durante la celebración de una boda en la localidad de Kuhestak, donde murieron cuatro invitados, entre ellos un niño, reportó el medio France 24.
“La verdad sobre esta guerra ilegal y deliberada —y el verdadero rostro del crimen de guerra— se encuentra en Sirik, donde una ceremonia nupcial fue brutalmente bombardeada como parte del desesperado intento de Estados Unidos por ocultar su fracaso”, sostuvo Baghaei en su cuenta de X.
El presidente de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, advirtió que este acto de “apuntar a una boda y masacrar a civiles inocentes” no quedará “impune y criticó que el ataque fue “la prueba definitiva de la desesperación absoluta de los falsos defensores de los Derechos Humanos”.
“Nada los protegerá de la voluntad aplastante de las Fuerzas Armadas Iraníes”, amenazó el alto funcionario en un mensaje en redes acompañado de un breve video en el cual se vislumbran los estragos derivados del ataque.
Por su parte, el principal negociador iraní, Mohammad Baqer Ghalibaf, ratificó que el ataque mató a familias con niños y calificó a Estados Unidos como el “gran Satán”. “Si una potencia actúa como Satán, elige objetivos como Satán y mata como Satán, es Satán. ¿Protege a un Satán menor que hace lo mismo? Es El Gran Satán”, escribió Ghalibaf en la plataforma X.
El reciente cruce de ataques entre Estados Unidos e Irán en Medio Oriente, desde el pasado domingo, han puesto fin a una frágil tregua de un mes entre las dos partes, lo que parece indicar la reanudación de un nuevo ciclo de escalada.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom), justificó que sus ataques nocturnos se centraron en “objetivos militares iraníes”, incluyendo emplazamientos de defensa aérea, radares e infraestructuras marítimas.
