CIUDAD DE MÉXICO, diciembre 25 (EL UNIVERSAL).- Organizaciones ligadas a partidos como la Unión Nacional Integradora de Organizaciones Solidarias y Economía Social, A.C. (Unimoss) vinculada al PAN; la Confederación Nacional Campesina (CNC), al PRI, y la Central Campesina Cardenista (CCC), a Morena, reciben cientos de millones de pesos en subsidios federales destinados a proyectos productivos, con lo que han realizado movilización electoral.
“Son auténticos brókers [intermediarios] de los subsidios federales”, que por un lado “bajan” recursos presuntamente para sus afiliados y por otro cumplen con roles proselitistas, dijo el especialista en políticas públicas David Gómez Álvarez.
En una investigación de EL UNIVERSAL, se observó, por ejemplo, que Unimoss ha obtenido para sus afiliados en los últimos 12 años más de 167.12 millones de pesos. De éstos, 94.52 millones provenían de subsidios para empresas sociales, administrados hasta mayo de 2012 por Fonaes y después por el Instituto Nacional de Economía Social.
Se detectó que en el arranque del sexenio de Felipe Calderón, 8% de los subsidios del Programa de Vivienda Rural del Fondo Nacional de Habitaciones Populares (Fonahpo) llegaba a la “demanda social”.
El 48% era para organizaciones afiliadas o vinculadas al PRI, 27% al PRD, 10% al PAN y 7% a intermediarias ligadas a otros partidos.
Gómez Álvarez expuso que la política social de México nació de la necesidad del régimen de relegitimarse. “Con el salinismo se lanzó la estrategia de Solidaridad que culminaba en una serie de instrumentos de política pública de combate a la pobreza que han permanecido”.
Aseguró que el zedillismo intentó eliminar el componente clientelar, que tenía que ver con la organización de las comunidades de beneficiarios, pero “con Fox y Calderón se volvió al esquema salinista”.