De acuerdo con la iniciativa presentada el 23 de septiembre pasado, el legislador argumentó que la creación de stickers, memes y contenidos generados con inteligencia artificial, cuando se realizan sin consentimiento, representan una forma moderna de violencia que no se debe normalizar ni permitir.

“Cada imagen manipulada, cada audio falseado y cada meme difundido sin autorización atenta directamente contra la dignidad, el honor y la vida privada de las personas. México no puede permanecer rezagado frente a esta realidad. Así como en su momento la llamada “Ley Olimpia” visibilizó y sancionó la violencia digital de carácter sexual, hoy es indispensable dar un paso más y proteger de manera integral la identidad digital de los ciudadanos”, se lee en el documento.

Aseguró que la reforma no busca limitar la libertad de expresión, sino poner un alto al abuso, establecer un equilibrio entre el derecho a expresarse y el derecho a no ser vulnerado en la esfera personal y social.

“La generación de memes, stickers, imágenes, videos y audios manipulados mediante IA es cada vez más accesible; el deepfake dejó de ser cosa de especialistas para convertirse en herramienta al alcance de muchas personas, con efectos virales. Ante esto, urge una reglamentación clara, punitiva y preventiva que proteja la identidad personal y la propia imagen frente a usos indebidos”, afirmó.

Propuesta del diputado sobre creación de memes o stickers

El diputado propone adicionar los artículos 211 Bis 8 211 Bis 9 al Código Penal Federal:

Artículo 211 Bis 9. Las sanciones previstas en el artículo anterior se aumentarán en una mitad cuando:
  • La víctima sea menor de edad, persona con discapacidad o servidor público en ejercicio de sus funciones;
  • El material se difunda de manera masiva en redes sociales, plataformas de mensajería instantánea o medios electrónicos; y
  • El contenido genere un impacto comprobable en la vida personal, laboral o psicológica de la víctima”.

“Las imágenes, voces, rostros, y detalles personales pueden ser modificados, manipulados o usados sin consentimiento, generando efectos adversos reales –difamación, acoso, daño psicológico, estigmatización, suplantación de identidad, discriminación– que hoy la legislación mexicana no sanciona de modo plenamente específico”, explica el diputado.

También detalló que las acciones antes mencionadas dan pie a que crezca el ciberacoso, incrementen los fraudes y deepfakes y se afecten a grupos vulnerables.