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“Pensé que me iban a matar”: dos trabajadores denuncian golpizas y amenazas de muerte a manos de militares en Nuevo Laredo

Agencias DIARIO DE TABASCO
15/04/2026 | 12:50:57

José Ángel y Eduardo fueron interceptados por separado mientras trabajaban. Los soldados les exigían entregar un "radio" que ambos niegan tener. Familiares ya protestaron frente al cuartel.

Dos trabajadores de Nuevo Laredo rompieron el miedo y denunciaron públicamente haber sido golpeados y amenazados de muerte por elementos del Ejército Mexicano en distintos puntos de la ciudad el mismo día. Ambos coinciden en que no opusieron resistencia y que desconocen el motivo real de las agresiones.

El primero en hablar fue José Ángel Morales Martínez, de 32 años, quien relató que fue interceptado cuando regresaba de trabajar sobre la carretera Aeropuerto. Según su testimonio, militares se bajaron de sus vehículos y comenzaron a exigirle un “radio” que asegura no tener ni conocer.

“Se pararon los soldados y me empezaron a agredir. Me decían que dónde estaba el radio. Les dije que no sabía de qué hablaban y me empezaron a golpear con un barrote que encontraron ahí”, relató. Las marcas de la golpiza quedaron visibles en su espalda y rostro. “Me decían que eso le iba a pasar a todos… pensé que me iban a matar ahí”, agregó. José Ángel es padre de dos menores y asegura que el miedo no lo ha abandonado desde entonces.

Horas antes, alrededor de las 12:30, Eduardo Morales Morales —también de 32 años y dedicado al polarizado de vehículos— vivió una situación casi idéntica en el cruce de Canseco y Río Verde. Estaba trabajando cuando varias patrullas se detuvieron y los uniformados le hicieron la misma exigencia.

“Me pedían un radio, les dije que no sabía de qué hablaban y me molestaron. Comenzaron a agredirme… me dijeron que me iban a matar si no lo entregaba”, declaró. Eduardo fue sometido boca abajo mientras lo golpeaban. Afirma que los agresores evitaron deliberadamente ser identificados.

Ambos recibieron atención médica por lesiones en cabeza y distintas partes del cuerpo. Familiares y amigos se movilizaron y se manifestaron frente al cuartel militar de la ciudad, donde denunciaron lo que describen como un patrón de abusos: agresiones físicas, despojo de pertenencias y amenazas para inhibir denuncias formales.

Los afectados exigen que las autoridades competentes investiguen los hechos, identifiquen a los responsables y garanticen que no habrá represalias en su contra ni contra sus familias.

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