La Fiscalía General de Justicia del Estado de México informó que, de acuerdo con las primeras líneas de investigación, no existen indicios de la participación de otras personas en el ataque ocurrido en la zona arqueológica de Teotihuacán, donde perdió la vida una turista canadiense.
El fiscal José Luis Cervantes señaló que todo apunta a que el responsable actuó solo. El presunto agresor fue identificado como Julio César Jasso Ramírez.
Por su parte, el secretario de Seguridad del Estado de México, Cristóbal Castañeda, detalló que el saldo total fue de 13 personas lesionadas, de las cuales seis ya fueron dadas de alta, mientras que el resto permanece fuera de peligro.
De acuerdo con la cronología oficial, el primer reporte se recibió a las 11:20 horas; tres minutos después se activó la respuesta de la Guardia Nacional y la policía municipal. Hacia las 11:30 horas, elementos de seguridad ya habían ubicado al atacante.
Al arribar al sitio, los agentes fueron agredidos, por lo que repelieron la acción e hirieron al sujeto en una pierna. Posteriormente, antes de ser sometido, el agresor se privó de la vida.
Las autoridades informaron que portaba un arma antigua, presuntamente adquirida junto con cartuchos y otros objetos, entre ellos cuchillos y lentes. Además, llevaba consigo más de 50 cartuchos, lo que, junto con la renta de una habitación cercana al lugar, refuerza la hipótesis de que el ataque fue planeado con anticipación.
La Fiscalía agregó que entre sus pertenencias se encontraron documentos y escritos relacionados con hechos violentos ocurridos en otros países, lo que forma parte del análisis de su perfil y del móvil del caso.
“Este acto no fue espontáneo”, subrayó la autoridad ministerial.
