La presidenta Claudia Sheinbaum endureció este jueves su postura frente al conflicto diplomático desatado por los acuerdos de colaboración que el gobierno de Chihuahua estableció directamente con Estados Unidos sin notificar a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), y exigió explicaciones a la gobernadora Maru Campos, al fiscal y al secretario de Seguridad de esa entidad.
Sheinbaum reveló que intentó comunicarse con Campos desde el día anterior sin éxito, y dejó claro que la ley no da margen a interpretaciones: cualquier acuerdo de colaboración con un gobierno extranjero debe pasar por la cancillería para ser autorizado.
“No es un asunto de que queramos generar problema con Estados Unidos, pero no podemos ser omisos a la Constitución y las leyes. Es la labor de la presidenta hacer cumplir la Constitución”, afirmó.
La mandataria también respondió a las críticas del presidente Donald Trump, quien acusó a México de falta de “conmiseración” ante la muerte de dos agentes de la CIA en Chihuahua. Sheinbaum recordó que desde que se conocieron los hechos extendió sus condolencias a las familias y al embajador estadounidense, por lo que consideró los señalamientos sin fundamento.
En ese contexto, informó que solicitó al embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, explicaciones sobre las condiciones en que se dio esa colaboración, reiterándole que cualquier acuerdo debe transitar por la cancillería porque “la soberanía es inviolable”.
Paralelamente, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, se reunirá con la gobernadora Campos para pedirle cuentas sobre los términos del acuerdo y cuántos convenios similares se han celebrado con el gobierno estadounidense.
Al preguntarle sobre una posible destitución del fiscal de Chihuahua, Sheinbaum fue escueta: “Eso tiene que determinarlo la gobernadora y el Senado”.
La presidenta también arremetió contra el PAN por su resistencia a que Campos acudiera al Senado, calificando esa postura de “antipatriótica” y vinculándola con lo que describió como una visión de subordinación heredada del gobierno de Felipe Calderón. “Ellos tienen una visión de subordinación, vienen del conservadurismo en México”, señaló.
Con información de La Jornada
