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Durante el Mundial pasó algo muy extraño en México: los homicidios cayeron y la ciencia tiene varias respuestas

Agencias DIARIO DE TABASCO
08/07/2026 | 10:59:58

La fiesta futbolera modificó temporalmente la forma en que se comportó el crimen en México.

Durante casi un mes, México vivió algo poco común: un periodo de relativa paz. Mientras millones de personas seguían los partidos de la Copa Mundial 2026 y las calles se llenaban de aficionados, la violencia pareció dar una tregua. El país registró el promedio diario de homicidios más bajo de todo el año, justo en medio de la mayor fiesta deportiva del planeta.

Pero la calma no duró demasiado. Conforme terminaron los partidos en territorio mexicano y la Selección Mexicana quedó eliminada, los homicidios volvieron a superar los 50 casos diarios. Al mismo tiempo, otro delito encontró un terreno fértil: los robos de celulares aumentaron entre las multitudes que salieron a celebrar.

Lo que ocurrió durante el Mundial no fue una coincidencia. La sociología, la criminología y la neurociencia ayudan a entender cómo un evento masivo puede modificar temporalmente el comportamiento delictivo en México.

Durante el Mundial, México registró el promedio de homicidios más bajo del año

De acuerdo con cifras del Gabinete de Seguridad federal, retomadas por Expansión, entre el 11 de junio, cuando comenzó el Mundial en México, y el 5 de julio, fecha del último partido disputado en el país, se registraron 1,007 homicidios dolosos, un promedio cercano a 40 asesinatos diarios, el más bajo de todo 2026.

Algunos días fueron especialmente inusuales. El 16 de junio, por ejemplo, se contabilizaron apenas 27 homicidios en todo el país, una cifra que incluso fue destacada por la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina. Días después, el 3 de julio, el registro volvió a ser muy bajo, con 28 víctimas.

El comportamiento también cambió dependiendo de los partidos de la Selección Mexicana. El día del debut frente a Sudáfrica se registraron 30 homicidios; contra Corea del Sur fueron 45; frente a Ecuador, 41, y el encuentro de eliminación contra Inglaterra coincidió con 51 homicidios, una cifra que ya mostraba el regreso a los niveles habituales de violencia.

Además, las tres entidades que recibieron partidos del Mundial —Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León— también registraron una disminución en los homicidios durante junio. De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en conjunto pasaron de 195 homicidios en junio de 2025 a 135 en junio de 2026, una reducción cercana al 31%.

Para Alberto Guerrero, especialista en seguridad pública citado por Expansión, existen varias razones detrás de este descenso. Una de ellas es que incluso quienes normalmente participan en actividades delictivas también siguen el torneo. A eso se sumó un despliegue extraordinario de policías, cámaras de vigilancia y operativos especiales en las ciudades sede.

Sin embargo, hay otra explicación que va más allá de la seguridad pública. Hace más de un siglo, el sociólogo francés Émile Durkheim describió un fenómeno social conocido como efervescencia colectiva. Ocurre cuando miles de personas comparten al mismo tiempo una emoción, un símbolo y un objetivo común. Durante un evento masivo como el Mundial, millones de aficionados dejan de actuar como individuos aislados y comienzan a sentirse parte de una misma comunidad.

Ese sentimiento de pertenencia no elimina la violencia, pero sí puede hacer que disminuyan algunos conflictos cotidianos. En un ambiente donde todos celebran lo mismo, las personas tienden a percibir al desconocido menos como una amenaza y más como un aliado.

La neurociencia explica porqué la euforia colectiva puede reducir los conflictos

La neurociencia también ofrece pistas sobre lo que ocurre en esos momentos. Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explican que los triunfos deportivos y las experiencias de euforia provocan una liberación de dopamina, oxitocina y serotonina, sustancias relacionadas con el placer, la confianza y el bienestar.

La dopamina refuerza la sensación de recompensa; la serotonina ayuda a controlar los impulsos y mejora el estado de ánimo; mientras que la oxitocina fortalece los vínculos sociales y reduce la percepción de amenaza.

Eso no significa que el futbol haga desaparecer la violencia o que exista una relación directa entre estos cambios biológicos y la reducción de homicidios. Pero sí ayuda a entender por qué, durante unos días, millones de personas pueden mostrarse más tolerantespacientes abiertas a convivir con desconocidos.

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