Ciudad de México.- La calificadora Standard & Poor’s advirtió que podría bajar la calificación soberana de México en los próximos dos años si el gobierno no reduce de manera oportuna sus déficits fiscales y logra estabilizar los niveles de deuda pública, la carga de intereses y los pasivos contingentes.
En su análisis más reciente, la firma señaló que México enfrenta una persistente incertidumbre entre los inversionistas y un débil crecimiento económico, en medio de las prolongadas negociaciones para la revisión del T-MEC. S&P advirtió que también podría degradar la nota si se presentan reveses inesperados en el comercio o en los vínculos económicos con Estados Unidos que afecten la estabilidad del país.
La agencia recordó que en mayo de 2026 revisó a negativa la perspectiva de la calificación de México, debido a la combinación de un crecimiento económico lento y una creciente rigidez presupuestaria, que limita la capacidad del gobierno para lograr una consolidación fiscal.
Entre los factores que podrían mejorar la perspectiva, S&P mencionó un repunte en la inversión privada que impulse el crecimiento económico y fortalezca las finanzas públicas. La calificadora estimó que el PIB de México crecerá alrededor de 1.0 por ciento en 2026.
En su escenario base, la firma considera poco probable que México y Estados Unidos rompan sus profundos vínculos comerciales. Destacó que, pese a la aplicación de aranceles y una mayor supervisión de las reglas de origen del T-MEC, el arancel efectivo sobre las exportaciones mexicanas se mantiene en un nivel bajo. Las exportaciones mexicanas a Estados Unidos crecieron 8 por ciento en 2025 y 21 por ciento en lo que va de 2026 hasta mayo.
S&P señaló que un periodo prolongado de negociaciones del T-MEC mantendría la incertidumbre entre los inversionistas y contribuiría a una inversión débil y a un crecimiento económico lento.
La calificadora indicó que podría revisar la perspectiva a estable en los próximos 24 meses si se logra una consolidación fiscal significativa que permita estabilizar los niveles de deuda y la carga de intereses del gobierno.
