CIUDAD DE MÉXICO.– En respuesta a la crisis de seguridad desatada por la fractura interna del Cártel de Sinaloa —consecuencia de la captura y traslado de Ismael “El Mayo” Zambada en julio de 2024—, la implementación del Plan Sinaloa ha dejado cifras históricas de incautación de armamento.
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, presentó un balance de las acciones realizadas desde octubre de 2024, destacando que tan solo en este estado se ha asegurado una quinta parte de todo el arsenal decomisado en México.
Estrategia de contención por instrucción presidencial
García Harfuch subrayó que, ante el repunte de violencia por los choques entre facciones criminales, la presidenta Claudia Sheinbaum ordenó un despliegue masivo del Gabinete de Seguridad para proteger a la población civil y neutralizar a los generadores de violencia sin hacer distinciones de grupo.
Para lograrlo, se han basado en labores de inteligencia e investigación con una fuerza operativa interinstitucional conformada por el Ejército, la Marina, la Guardia Nacional y la SSPC.
Resultados del Plan Sinaloa en cifras
A continuación, el detalle del saldo operativo reportado por el Gobierno Federal:
| Indicador Estratégico | Cifra Reportada |
| Armas de fuego aseguradas | 5,900 unidades |
| Cartuchos decomisados | 1,000,000 de municiones |
| Porcentaje del decomiso nacional | 20% del total del país |
| Efectivos de seguridad desplegados | 16,440 elementos |
Desarticulan laboratorios y frenan operaciones desde la cárcel
Además del aseguramiento de arsenales, la intervención de las fuerzas federales ha logrado asestar otros golpes a la estructura de las organizaciones delictivas:
Golpe a la producción sintética: Ubicación y desmantelamiento de laboratorios clandestinos dedicados a la fabricación de metanfetaminas.
Captura de objetivos: Interceptación y detención de miembros de diversas células operativas.
Limpieza en penales: Se detectó e inhabilitó a 90 delincuentes que, gracias a redes de corrupción con servidores públicos, continuaban dirigiendo operaciones criminales desde el interior de distintas prisiones.
