Un total de seis bultos de harina con sus respectivas proporciones de azúcar, leche, mantequilla, margarina y muchos huevos, se entregó este viernes -luego de 48 horas de trabajo- el “pan de muerto” más grande que se haya elaborado en Tabasco, con un peso superior a un cuarto de tonelada.
A nivel nacional el récord Guinness lo buscó el municipio de Uruapan, Michoacán, con un “pan de muerto” de apenas 160 kg en el año de 2009; pero antes, en Aguascalientes, en el 2005 increíblemente con una hilera de “panes de muerto” alcanzó la distancia de 2.39 km , según publicó el 30 de octubre de ese año el periódico La Jornada.
Enrique Fernández, panadero que realizó junto con 12 de sus compañeros esta magna pieza de pan, dijo que se llevaron un promedio de dos días para elaborarlo. “Tenemos trabajando con el pan más de 48 horas, con un total de 12 personas y este pan alcanza en porciones -para gente normal- para poco más de mil personas”, dijo mientras colocaban grandes mosaicos del “postre” que fue degustado este “Día de Muertos” por cientos de balancanenses en el interior del Centro Social.
Por sus dimensiones -dijo Enrique- el pan puede pesar completo de entre 240 a 260 kilogramos. “En realidad es un ‘pan de muerto’ gigante”, expresó el panadero.
Saúl Plancarte, alcalde de Balancán, dijo que éstas son las tradiciones reales del pueblo y deben de promoverse con entusiasmo. “También va a haber una gran tamaliza para todos; espero que las disfruten porque es para el pueblo”, detalló.
SIGNIFICADO DEL
PAN DE MUERTO
El pan de muerto, que es para los mexicanos un verdadero placer, tiene su origen en la época de La Conquista, inspirado por rituales prehispánicos y hoy en día es uno de los componentes más importantes de las ofrendas dedicadas a los “Fieles Difuntos”.
Las poblaciones mexicanas, especialmente del Centro y Sur del país, han tenido un gusto particular por ese pan de fiesta, pan dedicado a los difuntos que regresan a reencontrarse con sus familias el 31 de octubre, así como el 1 y 2 de noviembre, de acuerdo con la tradición de “Día de Muertos” que se ha heredado de generación a generación desde hace varios siglos.