La Diócesis de Tabasco llevó a cabo la Misa Crismal y conmemoró 500 años de la primera misa en la entidad con la llegada del colonizador Hernán Cortés, al traer a la Virgen de Santa María de la Victoria.
El Obispo de Tabasco, monseñor Gerardo de Jesús Rojas López, acompañado de 200 sacerdotes, así como del que fuera Obispo de Tabasco, Florencio Olvera Ochoa, quien oró un rosario y el invitado especial, el nuncio apostólico Franco Coppola, presidió la liturgia de los 500 años de fe y de amor de la primera misa en el continente.
“500 años de la primera eucaristía, pero también es la Misa Crismal, en la cual son bendecidos los óleos que nos santifican, nos curan; la misa en la cual nuestros sacerdotes renuevan su compromiso al servicio de la Iglesia, al servicio de Dios”, señaló el representante del Vaticano.
AGRADECIMIENTO
Agregó: “Es una ocasión en la cual normalmente un Obispo quiere estar con sus sacerdotes; agradezco a monseñor Gerardo de Jesús por darme la posibilidad al presidir esta gran celebración. Para exponer nuestros corazones al recibir la gracia de Dios, tenemos que vaciarlo de todo lo que no es Dios, de todo lo que no es digno de Dios; por esta razón al principio la misa siempre la Iglesia nos pide reconocer nuestros pecados, pedir perdón al Señor, abrir nuestro corazón a su infinita misericordia.
“En los grandes eventos hay siempre oportunidad para mirar el pasado, siempre hay que aprender todo lo que hay que agradecer, pero al mismo tiempo con mucha honestidad mirar hacia adelante. Celebramos 500 años de la primera misa, aquí en esta tierra. Estoy muy emocionado, tendré la oportunidad ofrecida por monseñor Gerardo de presidir la eucaristía 500 años después”.
“Hoy celebramos la Misa Crismal, es particular, única, es una al año en la cual el Obispo consagra los óleos santos, los que nos acogen en el bautismo, en la familia de los hijos de Dios; el Crisma que nos configura a Jesús Cristo, ya en bautismo, después en la confirmación, en la ordenación sacerdotal y finalmente el óleo de los enfermos”, finalizó.