Pepenadores de basura causan voraz incendio

Fredy Paredes DIARIO DE TABASCO
23/04/2019 | 00:00:09

La alerta del siniestro se originó después de las 9:00 am de este lunes

Un feroz incendio se desarrolló desde la mañana de este lunes en el Basurero Municipal de Balancán, en donde a pesar de los esfuerzos de Protección Civil, Sistema de Agua y Saneamiento (SAS), así como decenas de trabajadores municipales el fuego no lograba disminuir.
Por ello se pidió el apoyo a la 38 Zona Militar; además que se unieron elementos de Protección Civil de Emiliano Zapata, Obras Públicas Municipales y la empresa “Proplanse”, quien también se unió a los trabajos para sofocar el fuego.
La alerta se originó desde poco después de las 09:00 horas de ayer cuando el fuego ya se había extendido en una buena área del basurero, provocando una densa cortina de humo que impedía los trabajos.
No obstante el peligro, trabajadores del municipio utilizando las pipas y otros instrumentos de mano atacaron el siniestro por varios flancos, unidos a la fuerza militar y de los civiles que también apoyaron.
De acuerdo con un boletín emitido la tarde de este lunes señalaban que personas que se dedican a pepenar y recuperar metales habían provocado de manera inconsciente un incendio en el basurero del municipio.
“Por lo que elementos del Ejército Mexicano, pertenecientes a la 38 Zona Militar, en coordinación con Protección Civil del municipio y del Estado, Obras Públicas, Servicios Municipales, la empresa Proplanse-Sasmub, personal de Protección Civil del municipio de Emiliano Zapata y voluntarios trabajan incansablemente para sofocar las llamas que se generan debido a la quema de los diferentes desechos vertidos en este lugar”, destacó Francisco Ballina, vocero municipal actual.
Precisan que el fuego inició cuando algunos pepenadores buscando el cobre de algunos aparatos eléctricos permiten que siga la combustión, sin importarles el daño que causan al resto de la población.
Aunque el personal se encontraba incluso en el área del basurero extinguiendo la última lengua de fuego, el viento se vuelve en su contra avivando algunos puntos que aún quedan por apagar.

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