Momentos de pánico e incertidumbre fue lo que vivieron cientos de estudiantes del colegio “Libertad” cuando se encontraban culminando un retiro espiritual y el domo en el que se encontraban congregados se vino abajo y lesionó a 18 personas.
Según los testigos del percance el colegio “Libertad”, ubicado en la colonia Plutarco Elías Calles (Curahueso), estaba culminando un retiro espiritual para jóvenes; sin embargo minutos antes de las 3 de la tarde los asistentes al evento (en su mayoría estudiantes de la misma escuela) se congregaron en un enorme domo para finalizar sus actividades, pero repentinamente un pedazo de loza de la estructura se cayó y golpeó en el brazo a un estudiante.
Además el domo comenzó a crujir extrañamente y rápidamente los encargados del evento les pidieron a los jóvenes que salieran del domo y justamente cuando la mayoría de ellos estaban en el jardín la estructura colapsó casi por completo y emitió un fuerte estruendo, seguido de una onda expansiva de polvo y escombro que terminó golpeando a decenas de personas.
“Ya habíamos terminado, estábamos ya en la hora de la comida, ya estábamos saliendo cuando el domo se nos vino encima y allí fue cuando todos corrimos y algunos jóvenes se cayeron. Tengo entendido que un menor tiene una fractura”; señaló una de las testigos del percance que fue entrevistada por este medio.
ESTRUENDOSA CAÍDA
La caída del domo fue de tal magnitud que algunos vecinos que se encontraban a varios kilómetros de distancia llamaron a las autoridades reportando un fuerte estruendo y además los escombros que salieron volando lesionaron a varios de los estudiantes que incluso se encontraban lejos de la zona.
Tras el percance los paramédicos de diversas instituciones, incluyendo a la benemérita Cruz Roja Mexicana y al Sistema Estatal de Urgencias (SEU), se movilizaron hasta la zona del desastre y atendieron a las personas lesionadas, de las cuales en su mayoría sufrían de crisis nerviosa.
Por su parte elementos de Protección Civil de inmediato atendieron la emergencia y revisaron la estructura, a fin de buscar personas fallecidas; pero luego de una exhaustiva búsqueda se corroboró –por fortuna- que no había ningún deceso.
Cabe señalar que los directivos de la escuela mantuvieron un total hermetismo e incluso pedían a los paramédicos identificarse antes de entrar al lugar; inclusive no permitían que los padres de familia acudieran a pedir informes de los lesionados. También le pidieron a los policías que no permanecieran en la entrada del complejo.