CIUDAD DE MÉXICO, agosto 30 (EL UNIVERSAL).- A dos meses de la renuncia de Mara Gómez a la titularidad de la Comisión Nacional de Atención a Víctimas (CEAV), el organismo aún sigue sin cabeza y ha acumulado rezagos en su labor de procurar la reparación integral a las personas perjudicadas.
El aumento en el registro de afectados por delitos y violaciones a derechos humanos ante el Sistema Nacional de Atención a Víctimas (SNAV) y la comisión se suma con el atraso de años anteriores, lo que ha vuelto la atención más lenta y revictimizante.
Asimismo, las omisiones y falta de coordinación para cumplir con sus obligaciones han desencadenado que la CEAV enfrente 453 juicios de amparo.
De acuerdo con el Anteproyecto de Presupuesto 2021 de la Junta de Gobierno de la comisión, entre 2015 y 2019, los asuntos atendidos aumentaron, en promedio, 238% cada año.
Sin embargo, lo asignado en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral no presentó incremento alguno, lo cual obstaculizó la atención para las víctimas.
“Cuando las atrocidades son tu normalidad, muchas veces no te da la capacidad económica para responder a todos los estándares de reparación”, refirió la directiva de Justicia Transicional en México, Daniela Malpica Neri.
Situación en el país
La sobrecarga de trabajo ha rebasado a las instituciones encargadas de atender a víctimas.
34,215 personas había inscritas, a junio pasado, en el Registro Nacional de Víctimas.
500 solicitudes de registro de nuevas víctimas recibe el organismo cada mes.