Las autoridades federales son las responsables de dar seguimiento a la venta de polliinaza contaminada que generó la mortandad de ganado en Huimanguillo.
A decir de la secretaria de Desarrollo Agropecuario y Pesca (SEDAP), Luisa del Carmen Cámara Cabrales, será la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad (SENASICA) los que definan las acciones a emprender, en relación a la empresa que ofertó el producto contaminado.
No obstante, recalcó que la principal responsabilidad es de los ganaderos, debido a que la pollinaza no es un alimento e incluso, está prohibida en muchos países para este fin.
“En comunicado de CPA se determina que no es recomendable como alimento de bovinos y ovinos. Se trata de una mala práctica agropecuaria. Año con año, en diferentes partes del país se presenta la mortalidad de rumiantes, asociada al consumo de pollinaza. Su uso como alimento aún en bajo porcentaje de la ración, no garantiza inocuidad ni calidad, porque puede contener elementos perjudiciales para el animal que lo consume”, afirmo.
La titular de la SEDAP añadió que la intoxicación aguda en animales, por los altos consumos de pollinaza en la ración, puede ocasionar uno más signos clínicos: inquietud, salivación, movimientos masticatorios, poliuria (orinan frecuentemente), dificultad para respirar, falta de coordinación motriz, tremores musculares, timpanismo, convulsiones, mugidos, coceo del abdomen, rigidez en los miembros delanteros y finalmente la muerte, en cuestión de horas.
En los últimos 13 años, se han presentado brotes de intoxicación masiva en ganado, por consumo de pollinaza en: Hidalgo, Morelos, Zacatecas, Aguascalientes, Chiapas y ahora en Tabasco.
