Las bajas ventas de artículos de pirotecnia tienen preocupados a los expendedores formales que asentaron a un lado de la Decur, ya que no logran recuperar su inversión y temen no obtener ganancias.
Liderados por Héctor Avendaño Martínez, 14 comerciantes decidieron aceptar el reto de ponerse bajo los lineamientos de la Ley y tras recibir la inspección rigurosa del Ejército Mexicano, así como intensa capacitación sobre temas de contra incendio, invirtieron en locales de lámina para vender los productos hechos a base de pólvora.
Pero al ser consultados acerca del volumen de venta, repetidamente contestan los comerciantes que “ni las moscas se paran” en los puestos situados sobre la calle 28 del centro de la ciudad, en cambio, desde dicho lugar ven como los transeúntes pasan con su bolsas de tronadores, chispitas, carrilleras y buscapiés que compraron en cualquier otro lugar aunque éste venda clandestinamente.
Avendaño Martínez plantea su preocupación en que cuales serán las normas que impondrán las autoridades federales con la pirotecnia que le sobre a los comerciantes luego de concluidas las fiestas de diciembre, pues les prohíben acumular más de 30 kilos del artefacto.
Pirotecnia “clandestina” tumba a vendedores formales, acusan
Hilario Paredez DIARIO DE TABASCO
19/12/2017 | 01:00:49