Ante el inicio de la Cuaresma, del 12 de febrero al 8 de abril, la Secretaría de Salud pondrá en marcha un intenso operativo estatal de vigilancia y fomento sanitario, así como de toma de muestras a establecimientos fijos, semifijos y ambulantes que expendan productos pesqueros.
Roger Alberto Vázquez López, jefe del Departamento de Productos y Servicios de la Dirección de Protección Contra Riesgos Sanitarios, explicó que se busca salvaguardar la salud de quienes acostumbran consumir estos productos durante esta temporada y Semana Santa.
Se prevé realizar 270 verificaciones sanitarias, 144 muestreos y análisis de productos, 33 pláticas, así como distribuir más de 100 juegos de material de fomento sanitario, como son carteles, folletos y trípticos, dijo.
Mencionó que se contemplan visitas sorpresa a restaurantes, mercados públicos, ostionerías, marisquerías, expendios de pescados y mariscos, puestos semifijos y ambulantes, para constatar que sus productos no pongan en riesgo la salud de los consumidores.
Para estas acciones -prosiguió Vázquez López- se cuenta con más de 80 verificadores sanitarios y dictaminadores, quienes de manera aleatoria recorrerán los 17 municipios del Estado.
Su labor también comprende inspeccionar las condiciones físicas y de higiene de los establecimientos, toma de muestras de productos del mar crudos o cocidos para un análisis microbiológico, y muestreo y observación del hielo utilizado para su conservación.
RECOMENDACIONES
El funcionario pidió a la población que antes de adquirir pescados y mariscos crudos y preparados, tomen en cuenta las siguientes recomendaciones: verificar que los productos estén en refrigeración o congelados, que estén en camas de hielo sin rastros de sangre, vísceras, tierra o cualquier materia extraña que pueda contaminarlos.
Los pescados deben tener ojos y piel brillante, las escamas no deben desprenderse con facilidad, y tienen que estar conservados en refrigeración a una temperatura de 4º centígrados o menos.
Se debe evitar el consumo de productos pesqueros crudos o en la calle para prevenir infecciones gastrointestinales. Si se van a preparar en casa, éstos deben de lavarse muy bien, además que es recomendable freírlos o cocerlos para destruir cualquier bacteria o parásito que pueden ser dañinos para la salud; abundó Alberto Vázquez, quien advirtió recordó que el limón no elimina la contaminación.
Para finalizar sugirió no consumir este tipo de alimentos en puestos ambulantes o zonas altamente contaminadas, ya que en la mayoría de las ocasiones no reúnen los requisitos mínimos de higiene en su preparación, conservación y venta.