El programa de Desarme Voluntario aplicado en Tabasco desde hace unos meses, ha dado buenos resultados al lograrse la destrucción de armas, municiones y explosivos en cinco municipios del estado.
Hasta ahora, Huimanguillo se mantiene como la demarcación donde se han pagado montos más altos por el canje de armas y Centro destaca por un mayor acopio y destrucción de municiones.
Al acudir a la instalación del Módulo de Desarme Voluntario en el mercado Florentino Hernández Bautista de la colonia Gaviotas Norte, el subdirector de Área de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) federal, Edison Hernández Souza, destacó los buenos resultados de las acciones en las que se suman esfuerzos con la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y Ayuntamientos, para retirar de las calles armas, artefactos y explosivos.
Los módulos se han instalado en Centro, Nacajuca, Teapa, Comalcalco y recientemente en Huimanguillo, donde se pagaron 23 mil pesos por dos carabinas 30-30. Se trata de las primeras piezas de este tipo recibidas para destrucción, con costos elevados.
Hernández Sousa detalló que, durante el Desarme Voluntario emprendido hace unos meses, se ha realizado la entrega de 464 mil 562 pesos por el canje de armas, municiones y explosivos.
“Es el equivalente a 41 armas cortas, 23 armas largas, 10 mil 414 cartuchos, 37 cargadores, 11 granadas y un estopín eléctrico, lo cual dan 10 mil 527 artefactos canjeados por la ciudadanía. Y esta cifra comparada con acciones que se hacen en otros estados de la república es buena”, enfatizó.
En entrevista, recordó que es sencillo el procedimiento para el canje de armas, municiones y explosivos, por dinero en efectivo: el interesado debe ser mayor de 18 años y acudir de 10 de la mañana a 3 de la tarde para la entrega de los artefactos.
Mencionó que en el módulo no se piden datos personales ni se pregunta el origen del artículo que es entregado a cambio de un pago económico. Allí -dijo- se cuenta con apoyo de elementos de Defensa para la destrucción inmediata de las piezas.
“En donde hemos cambiado más armamento es en Huimanguillo, y donde nos han entregado más artefactos es aquí en el Centro. En Ocuiltzapotlán nos entregaron alrededor de seis granadas y en Huimanguillo nos dieron armas cortas y armas largas; llegaron con carabinas 30-30, lo cual no nos habían dado en los otros municipios, nos llegó una pistola Pietro Beretta y revólver”, asentó.
Hernández Sousa indicó que, ante los buenos resultados, el programa será aplicado hasta fin de año en el territorio tabasqueño y, para ello, se avanza en el diálogo con presidentes municipales, para que faciliten la instalación de módulos.
