El vocero de la Diócesis de Tabasco, Denis Ochoa Vidal se dijo a favor de limitar el uso de teléfonos celulares a la niñez, para reducir el problema de adicción a las tecnologías.
Luego de darse a conocer que se aplicará una encuesta a padres de familia, para decidir si se prohíbe o no, el uso de dispositivos móviles a estudiantes de nivel básico, consideró idónea la propuesta, debido a que ha incrementado el uso compulsivo de estos aparatos.
“Es una realidad, hay una adicción al celular, no podemos vivr sin el celular y es curioso y voy a decir algo que es común, popular: cuando el niño lloraba antes, la mamá se sentaba y le daba el pecho al niño o el biberón y el niño dejaba de llorar, pero ahora la señora ya cuando llora el niño le da el celular. Entonces es el nuevo biberón del niño, el celular”, expresó.
Lamentó que en estos tiempos, los dispositivos móviles sean el “paliativo de los llantos” de los pequeños del hogar; por ello, las iniciativas para limitar su uso en los planteles educativos, son una buena estrategia.
“Es importante formar para el uso de estos medios, eso es lo importante, educar para eso. La invasión de la tecnología nos encontró desprevenidos y entonces por eso nos hicimos adictos. Pero es importante educar para el uso de la tecnología”, enfatizó.
El vocero de la Diócesis de Tabasco agregó que junto al uso desmedido de los teléfonos, está el acceso a redes sociales, que en ocasiones son usadas como instrumentos para destruir y reflejar la descomposición humana.
“Es importante sanar el corazón humano. Podriamos decir quitemos las redes, pero no iríamos a las causas: la persona humana; cómo la sociedad está formando a los niños, a los jóvenes, cómo el sistema educativo está formando a las nuevas generaciones. Se nos olvida el ser humano que es la clave, el centro”, enmarcó.
